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Servicio Técnico de relojes TAG- Heuer en UNITIME Argentina

10 datos sobre TAG Heuer

TAG Heuer es una de las marcas de relojes de lujo líderes en el mundo, que ofrece una sólida historia de innovación, conexiones profundas con el cronometraje deportivo y las carreras de automóviles, y más recientemente, una serie de desarrollos innovadores en el campo de los cronógrafos mecánicos ultrarrápidos, un innovador reloj tourbillon con un precio inferior a $ 20,000, y el lanzamiento de un reloj inteligente de lujo. Aquí continuación otras 10 cosas que debe saber sobre TAG Heuer.

  1. Raíces deportivas

Heuer Watch Company fue fundada en 1860 por Edouard Heuer. Su primer taller de relojería se ubicó en St-Imier, en la región suiza del Jura. La compañía pronto construyó una reputación de mano de obra de calidad y cronometraje de precisión. Eso, junto con una serie de innovaciones técnicas que datan de la década de 1880, llevó a la compañía a convertirse en especialista en el campo de cronometraje de eventos deportivos. Durante la década de 1920, los relojes Heuer se utilizaron en los Juegos Olímpicos de Amberes, París y Ámsterdam. En 1933, la marca lanzó el Autavia , el primer cronómetro del tablero para autos de carrera. La afinidad con el cronometraje de precisión en los deportes, y con las carreras de automóviles en particular, continúa hasta nuestros días.

En 1985, Heuer fue adquirida por TAG Group (Holdings) SA TAG es una abreviatura de Techniques d’Avant Garde. TAG Group combinó las marcas TAG y Heuer para crear la compañía TAG Heuer que conocemos hoy. LVMH compró la filial TAG Heuer en 1999.

  1. Simplificando el cronógrafo

En los días en que la buena ingeniería superaba las preocupaciones de marketing, los diseñadores de movimiento buscaron desarrollar calibres con menos piezas móviles, para hacerlos más confiables y fáciles de mantener. En 1887, Edouard Heuer desarrolló y patentó el piñón oscilante, que simplificó el cronógrafo. Esta construcción todavía es utilizada por los principales fabricantes de movimientos en la actualidad.

En pocas palabras, el piñón se acopla y desacopla al cronómetro, mecanismo y el tren de engranajes de cronometraje regular que lo acciona. El piñón reemplazó un sistema más complejo, simplificando la fabricación, el montaje, el ajuste y el servicio, todo al tiempo que ofrece una excelente cronometraje y confiabilidad. Este desarrollo permitió que se produjeran más cronógrafos mecánicos a un costo menor, lo que suena como una victoria en todos los sentidos.

  1. Más y más rápido

El cronómetro original de Heuer Mikrograph, se fabricó en 1916.

Otro logro técnico importante llegó en 1916, cuando Charles-Auguste Heuer lanzó el Mikrograph original. Fue el primer cronómetro mecánico capaz de medir 1/100 de segundo. Para lograr esto, la velocidad del movimiento fue de 360,000 vph, diez veces más rápido que los cronógrafos de 36,000 vph que usualmente pensamos que son “rápidos”. El Mikrograph original revolucionó el cronometraje deportivo y sirvió como cronómetro oficial para los Juegos Olímpicos de 1920.

  1. Primer reloj suizo en el espacio

Heuer fue el primer reloj suizo en el espacio.

Una mirada más cercana al Heuer 2915A, el primer reloj suizo en el espacio.

En mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy anunció su objetivo de aterrizar a un hombre en la luna y devolverlo a salvo a la Tierra a fines de la década. El primer paso hacia ese objetivo fue poner a un hombre en órbita. Ese hombre era John Glenn, que volaba la misión Mercury “Friendship 7” el 20 de febrero de 1962. Glenn orbitaba la Tierra tres veces usando un cronómetro Heuer 2915A en su muñeca, encima de su traje espacial, sostenido en su lugar por un elástico hecho a medida. El reloj sirvió como temporizador de respaldo de la misión, y se usó en el espacio. Hoy, el reloj se guarda en el Museo Nacional del Aire y el Espacio en Washington, DC

  1. El TAG Heuer Carrera

Los modelos más emblemáticos de TAG Heuer están asociados con las carreras de automóviles, y uno de los más famosos es el Carrera . Jack Heuer sugirió el nombre poco después de tomar el control de la compañía de su tío. El nombre proviene de la Carrera Panamericana, una carrera peligrosa que se realizaba en las calles de México desde 1950 hasta 1954.

Jack Heuer quería crear un reloj para conductores de autos de carrera. Tenía que ser perfectamente legible y lo suficientemente resistente como para soportar las vibraciones que experimentan los conductores durante una carrera. El resultado es un reloj que ha alcanzado el estado de reloj de culto.

  1. La carrera del cronógrafo

Heuer Calibre 11

Cuando los relojes automáticos llegaron al mercado, se vendieron como panes calientes, dejando a los enrolladores manuales languideciendo en los estantes de los minoristas. Reconociendo la necesidad de un cronógrafo automático, tres compañías y consorcios se comprometieron a desarrollar dicho movimiento, ninguno aparentemente consciente de los esfuerzos de los demás. Esto creó una competencia para ver qué compañía llegaría primero al mercado.

 

Uno de los competidores fue Seiko, otro fue Zenith, y el tercero fue una colaboración entre Heuer, Breitling y Buren. La colaboración desarrolló un movimiento y planeó anunciarlo en el programa de vigilancia de Basilea en marzo de 1969. Para entonces, tendrían suficientes prototipos funcionales para demostrar la capacidad de producción en serie. Luego, en enero de 1969, Zenith anunció su El Primero. Heuer y sus socios cumplieron con su cronograma y hicieron su anuncio en Basilea en marzo. Según lo planeado, respaldaron su reclamo presentando cientos de relojes en funcionamiento, demostrando la producción en serie o la capacidad industrial. En el show, Zenith tenía solo unos pocos prototipos (aunque, para ser justos, el calibre Zenith era más sofisticado).

Heuer lanzó el movimiento como el Calibre 11 y quedó en la historia como desarrollador del primer calibre de cronógrafo de cuerda automática.

 

  1. Vamos a competir

Varios relojes están estrechamente asociados con las carreras de automóviles, quizás ninguno más cercano que el Heuer Monaco. Steve McQueen hizo famoso el reloj cuando lo usó en la película de 1971 Le Mans . Para interpretar el papel del piloto Michael Delaney, McQueen buscó el consejo de su amigo y piloto de carreras, Jo Siffert. En la película, McQueen llevaba el traje de conducir de Siffert, que llevaba el logotipo de “Chronograph Heuer”. Cuando llegó el momento de elegir su reloj para el papel, McQueen se fue con el Mónaco, y el resto es historia. Hoy, el modelo 1133 lleva el apodo de coleccionista “McQueen Monaco”.

 

  1. Jack Heuer

Después de tomar el control de la compañía que lleva su nombre en 1962, Jack Heuer la dirigió hasta la adquisición por parte de TAG Group en 1985. La administración de Jack abarcó los años que pusieron la marca en el mapa. Entre otras cosas, supervisó el desarrollo y lanzamiento del Carrera y el programa de desarrollo del Calibre 11. Estaba allí cuando Steve McQueen se puso el Monaco para la película Le Mans . Presidió Heuer entre 1971 y 1979, cuando la compañía sirvió como cronómetro oficial para las carreras de Fórmula 1. (Nota: el logotipo de Heuer se ve a menudo en el reciente largometraje Rush, que narra la épica batalla de 1976 entre los conductores James Hunt y Niki Lauda).

En 2001, Jack Heuer regresó a la compañía con el nombre de su familia como presidente honorario, y después de su regreso, TAG Heuer volvió a alcanzar nuevas alturas

Jack Heuer se retiró de TAG Heuer el 18 de noviembre de 2013, un día antes de cumplir 81 años. Cuando se le preguntó por qué eligió esa fecha, respondió que se había prometido a sí mismo que no trabajaría más allá de los 80 años.

 

  1. TAG Heuer Monaco V4

El Monaco V4 llevó a TAG Heuer a la liga de fabricantes de movimientos de vanguardia.

El Monaco fue lo suficientemente famoso, pero en 2004, TAG Heuer lo llevó a un nuevo nivel con el lanzamiento del reloj conceptual Monaco V4 en Baselworld. El CEO Jean-Christophe Babin tenía la intención de hacer una declaración con el V4. La declaración fue que TAG Heuer ascenderá a nuevas alturas, desarrollando movimientos mecánicos.

El nacimiento del V4 no fue fácil. Tomó algunos años perfeccionar el diseño, pero lo perfeccionaron, y el primer Monaco V4 se vendió en la subasta de caridad Only Watch de 2009, que se celebró en Mónaco. Desde esa venta, se han agotado varias series de edición limitada.

El Monaco V4 demostró ser un gran desafío porque su movimiento representó una ruptura importante de la relojería tradicional. En lugar del tren de engranajes habitual y las ruedas con dientes, el movimiento del V4 es impulsado por correa, y el diseño está inspirado en un motor de automóvil. Mucha gente pensó que nunca funcionaría. El hecho de que TAG Heuer haya resuelto los problemas es un testimonio de las capacidades recientemente desarrolladas de la marca, en gran parte gracias a un hombre llamado Guy Sémon.

 

  1. TAG Heuer Mikrograph, Mikrotimer y Mikrogirder

En un tiempo, un movimiento de 36,000 vph, capaz de medir décimas de segundo, se consideraba rápido. Luego, un ingeniero-piloto-físico llamado Guy Sémon se unió a TAG Heuer, y el mundo cambió. Después de resolver los desafíos del V4,  TAG Heuer ha lanzado, en rápida sucesión, el Mikrograph (360,000 vph que mide 1/1 de segundo), el Mikrotimer (3,600,000 vph, que mide 1/1000 de segundo) y el Mikrogirder (7,200,000 vph midiendo 1 / 2,000th de segundo).

 

Sémon logró estas tasas ultrarrápidas al diseñar lo que él llama movimientos de “arquitectura dual”. Cada movimiento tiene dos barriles de resorte principal separados que impulsan trenes de engranajes separados regulados por escapes separados, cada uno con una frecuencia diferente. El lento maneja el cronometraje regular, y el rápido controla el cronógrafo. El Mikrogirder va un paso más allá, reemplazando el escape tradicional con una serie de tres cuchillas oscilantes diminutas y cada vez más rápidas para medir el tiempo a tasas que habrían sonado cómicas hace unos años. Para tener una idea de lo rápido que es, considere que la manecilla de segundos del cronógrafo central del Mikrogirder gira alrededor del dial 20 veces por segundo, haciéndolo invisible mientras está en movimiento. Sémon ha introducido una nueva era en el desarrollo de cronógrafos mecánicos.

Longines Heritage Military 1938

Longines presenta el estilo militar clásico con el Heritage Military 1938

En los últimos años, la colección Longines Heritage se ha convertido silenciosamente en una de las seriesmás completas y bien diseñadas de relojes de inspiración vintage de cualquier marca. La última incorporación a esta línea, el Heritage Military 1938 de edición limitada, se basa en la rica historia de los relojes militares de campo de Longines para ofrecer una reinterpretación moderna de uno de los modelos clásicos de entreguerras de la marca.

 

 

El diseño del reloj está clasificado como “entreguerras” por Longines porque el mundo aún no se había visto envuelto en un conflicto global cuando nació el reloj, pero los elementos de diseño distintivos típicamente asociados con los relojes de la Segunda Guerra Mundial están muy presentes: segundos a las 6 en punto y grandes números arábigos legibles contra una esfera negra. Las naciones aliadas habían producido conjuntos individuales de especificaciones que los fabricantes construyeron alrededor de relojes, como el estadounidense A-11 y el británico WWW (Wrist Watch Waterproof). Estas especificaciones se basan en la necesidad de que los relojes funcionen de manera confiable en el campo de batalla, tanto en términos de precisión como de legibilidad. El Heritage Military 1938 es un reloj moderno que, transitivamente, también es el resultado de estas especificaciones.

Si bien es bastante grande con 43 milímetros, la caja de acero inoxidable en general del Longines Heritage Military 1938 sigue siendo clásica con algunas mejoras modernas, como un cristal de zafiro antirreflectante. Con líneas tan limpias y básicas, se permiten pequeños detalles para destacar. Por ejemplo, la corona ligeramente sobredimensionada a las 3 en punto se convierte en un punto culminante visual, al igual que el biselado en el bisel pulido. La resistencia al agua de la carcasa, sin embargo, es igualmente fiel al original de 1938 a 30 metros.

Como su nombre lo indica, el Heritage Military 1938 aterriza en la popular serie Heritage de Longines. Se han lanzado una serie de interpretaciones modernas de los relojes militares históricos de Longines en la serie, en particular la de 1945 y la bien llamada Militar y – Con mucha fanfarria. Es evidente que Longines ha prestado especial atención a obtener los detalles correctos cuando se trata de la serie Heritage; Una gran parte del éxito de la marca durante el siglo pasado fue construida por una especialización particular en relojes militares y de navegación aérea. El modelo “militar” de 2018 demuestra este compromiso, a través de picaduras aleatorias falsas en el dial para brindar una estética vintage muy convincente. En el papel, la idea de ir tan lejos como las picaduras falsas en el dial parece un ejercicio de angustia innecesaria, pero en ejecución, es fascinante lo realista que se presenta. Muchos han confundido la reedición con el original. Esta interpretación de 1938 ciertamente sigue la tendencia de clavar las cosas pequeñas, y cuando sumas todas esas cosas pequeñas, tienes algo grande: un reloj bien ejecutado que resonará con el nicho militar vintage de coleccionar, así como con el público más amplio amante de los relojes. Lo que hace que el Heritage 1938 sea interesante es lo mismo que hace que las iteraciones anteriores de la línea Heritage sean un éxito: la ejecución excepcional de los pequeños detalles. Apunta pequeño, señorita pequeña. 

Eche un vistazo a la forma en que los números arábigos se presionan contra la vía del ferrocarril alrededor del dial en el reloj original. Deja mucho espacio vacío, y si el reloj se rediseñara totalmente hoy probablemente se ajustaría para permitir que los números tengan un poco más de espacio para respirar, lo que podría, desde un punto de vista funcional, hacer que el dial sea más legible . En cambio, Longines se mantuvo fiel al original. La misma combinación de fuentes árabes sans-serif para los números, y una fuente serif clásica para el dial de segundos, está presente en el Heritage 1938. Muchos relojes militares de esta época presentaban un dial impreso con radio pintado en la parte superior del impreso. numerales La interpretación moderna sigue la misma fórmula, y la Super-Luminova sobre los números impresos se aplica de manera imperfecta, de una manera fiel a la original. El delgado contorno de los números impresos que rodea el lumen es claramente visible en un tono de fauxtina cremosa, un detalle que, en el original, proviene del radio que se reduce con el tiempo. Es fácil pasarlo por alto, pero Longines ha logrado capturar este detalle ingeniosamente.

La esfera del Heritage Military 1938 se une muy de cerca a su inspiración original, una vez más, permitiendo que los pequeños detalles brillen. El pulido de las manecillas de bastón chapadas en rodio, el diseño nítido de los números arábigos, la calidez del bronceado Super-LumiNova, el sutil acabado de caracol en la esfera de los segundos segundos a las 6 en punto y la limpia regularidad del exterior Las vías de los minutos del ferrocarril tienen un amplio espacio visual para respirar para un diseño general equilibrado y extremadamente legible.

Dentro del Longines Heritage Military 1938 se encuentra el movimiento Calibre L507.2 de cuerda manual. Una versión reelaborada del ETA 6498/2, este motor cuenta con 17 joyas y una reserva de marcha de 53 horas.

Longines ofrece el Heritage Military 1938 con un par de correas. Ambas, una correa de cuero gris antracita desgastada con costuras mínimas y una correa OTAN de color coñac con hebilla firmada, juegan bien con el aspecto patinado del reloj y ofrecen cierta versatilidad diaria en términos de uso.

The Heritage 1938 afirma un período interesante en la larga historia de Longines con los militares. El reloj original fue lanzado entre la aparición del ángulo de la hora de Lindbergh y la contribución de Longines a los famosos relojes MoD “Dirty Dozen”. Incluso durante el período de entreguerras, la fabricación seguía produciendo diseños que se convertirían en una herramienta útil para los soldados en el campo de batalla

Marca: Longines
Modelo: Heritage Military 1938
Número de referencia: L2.826.4.53.2

Diámetro: 43 mm
Material de la caja: acero inoxidable
Color de la esfera : negro
Índices: números arábigos
Lume: Super-Luminova
Resistencia al agua: 30 m
Correa / pulsera: cuero antracita y coñac OTAN

Atención Servicio Técnico de Relojes Longines de UNITIME Argentina

Placa Antirayas para cristales

Capa anti-rayas para relojes de cristal mineral y cristal de zafiro

El cristal original lucirá impecable durante muchos años cuidándolo medianamente. Sin embargo, con un uso normal aparecen rayones que deslucen el aspecto de su reloj.

El llamado cristal de zafiro, es el zafiro sintético de óxido de aluminio cristalizado. La capa anti-rayas, le confiere al cristal de su reloj una dureza similar al zafiro.

El cristal de zafiro sintético tiene los mismos atributos físicos que el cristal de zafiro natural y es un 40% más resistente a los rayones que el cristal mineral.

La placa anti-rayas, tecnología exclusiva de UNITIME Argentina, le confiere al cristal de su reloj una dureza similar al zafiro. 

Nuestras recomendaciones:

    • Si su reloj es nuevo, la capa anti-rayas protegerá el cristal de su reloj de rayones y siempre lucirá como nuevo.
    • Si su reloj está levemente rayado, el tratamiento de capa anti-rayas no las eliminará, sólo las disimulará levemente, pero evitará rayones nuevos. Ante cualquier duda: consulte a los técnicos.

 

 PLACA ANTI-RAYAS

  • Sólo apto para cristales.
  • No apto para acrílico o plástico.
  • Demora de la colocación: 3 a 7 días hábiles
  • Donde? en el Centro de Atención al Cliente de UNITIME Argentina.
  • Olvídese de rayones en el cristal de su reloj.
  • Asegure el valioso cristal de su reloj de daños accidentales, raspones, rayaduras y golpes.
  • SHOCK-RESIST
  • Tres versiones:
  • Grado I para relojes Standard uso normal-moderado
  • Grado II para relojes Premium uso normal-moderado
  • Grado III para relojes de Alta Gama uso normal-moderado

 

Se garantiza que mediante el proceso anti-rayas, el cristal de su reloj será un 40% más resistente a los rayones que el propio cristal original.
De todos modos no debería poner a prueba esta cualidad sino reservarla a situaciones de accidentes, caídas o raspones inadvertidos. Hasta los cristales de zafiro más resistentes pueden rayarse en circunstancias excepcionales.

NO APTO PARA CRISTALES DE PLEXIGAS, ACRILICOS O PLASTICOS

Service de Relojes Longines

Un vuelo rasante hacia los años 30 by LONGINES

Vuelo rasante hacia los años 30 by ServicioTecnico.com

 

La firma de Saint Imier nos muestra una exclusiva referencia Heritage que recupera la estética de los relojes de aviador de los años 30, el Longines Avigation BigEye, caracterizado, además de por su inigualable legibilidad, por los dos enormes pulsadores cronográficos y un totalizador de minutos sobredimensionado.

Longines y la aeronáutica

La relación de Longines con el planeta de la aviación se remonta 100 años atrás; ya en 1919, la marca es nombrada proveedor oficial de la Federación Aeronáutica Internacional debido al avance de instrumentos de navegación de enorme precisión y de alta fiabilidad, cronometrando los récords revueltos por estos aventureros de los cielos, en especial a través del Director de Longines en USA, John P. V. Heinmuller. Ocho años más tarde, en 1927, el Comandante P. Van Horn Weems de la Armada estadounidense lleva a cabo el “Weems System of Navigation”, una sucesión de aparatos de navegación desde los cuales, con Longines, elabora un reloj de disco rotativo que facilita al usuario concordar la aguja de los segundos con una señal GMT, fundamental para la navegación: el Longines Weems Second-Setting Watch. En 1935 se registra una patente para este reloj.

 

Charles Lindbergh

También en 1927 sucedió una de las hazañas más destacables en la narración de la aeronáutica: Charles A. Lindbergh al atravesar el Atlántico Norte desde Nueva York hasta París, en solitario y sin escalas, pilotando su avión Spirit of Saint Louis. Lindbergh ideó un instrumento de navegación cuya realización le confía a Longines. Usado adjuntado con un sextante y un almanaque náutico, el reloj Lindbergh de Ángulo Horario, apoyado en el modelo Weems desarrollado en 1927, facilitó a los aviadores el cálculo de la longitud que, adjuntado con la latitud, les ofrecía su situación geográfica precisa.

Longines Avigation BigEye

Como correspondía al hecho de ser considerado un instrumento, la caja de la referencia original se encontraba fabricada en acero, el mismo material usado en esta reedición. Con 41 mm de diámetro, su acabado satinado general se complementa con un angosto bisel pulido, aunque ésta no es su primordial singularidad, una definición reservada para los sobredimensionados pulsadores cronográficos localizados en la carrura derecha a las 2 y 4 horas. Más “altos” que los comunes pulsadores, tenían la función de hacer más simple su uso a los pilotos inclusive si llevaban los gruesos guantes de piel para evadir el frío en altura.

 

Manteniendo la geometría abombada vintage, la esfera se nos enseña a través de un fuerte cristal de zafiro con régimen antirreflectante que se complementa con una posterior ciega grabada y una correa de piel envejecida de color marrón. El único “pero” se lo pongo a la hermeticidad, unos 3 bares (30 metros) que resultan un poco pocos en caso de querer usarlo en medio acuático.

 

Bajo una simple minutera perimetral, la esfera de fondo negro muestra numerales arábigos en las posiciones horarias, todos ellos recubiertos con Super-Luminova, precisamente dominados por las tres subesferas: pequeño segundero a las 9, totalizador de 12 horas a las 6, y totalizador de 30 minutos a las 3 horas. Exactamente, es este último elemento el que más nos llama la atención del reloj por su enorme tamaño, un 20% mayor a los otros dos, y es el que le otorga nombre: BigEye. Puede gustar o no, pero lo que no podéis denegar es que le adjudica una asimetría muy especial a la vez que discreta que lo distinguen de la multitud de referencias con características estéticas semejantes que logramos hallar en el mercado.

 

En el interior del Longines Avigation BigEye late el en la actualidad mejor mecanismo de Longines, el  calibre automático L688.2 (ETA A08.L01), un cronógrafo de rueda de pilares y embrague vertical con piñón oscilante. Con un diámetro de 13¼ líneas, vibra a 28’800 alternancias por hora y tiene una reserva de marcha de 54 horas.

 

Calibre L688-2

 

Vuelo rasante hacia los años 30 por Service Argentina

CHOPARD: la perfección de la elegancia clásica

La perfección de la distinción clásica

 

Si hace unos días les descubríamos el inesperado L.U.C Heritage Grand Cru, hoy es el momento de comunicaros una increíble y extensamente esperada noticia: la publicación de los recientes Chopard L.U.C XPS, una necesaria evolución que esperábamos con ansia y que ha implicado su puesta al día estética por medio de la adopción de los códigos clásicos de los L.U.C. El resultado es simplemente especial, progresando en todos y todos los elementos externos sobre los que Chopard ha actuado: caja, esfera, índices y manecillas.
Además, Chopard no lo hizo a medias tintas, sino que decidió publicar 4 distinguidos ediciones, bien diferenciadas por sus tres calibres combinados con diferentes esferas y materiales, que se ajustan a todos los deseos y bolsillos: desde el lujoso platino hasta la versión más accedible en acero, pasando por ámbas referencias en oro rosa y gris.

 

Chopard L.U.C XPS – oro rosa

El primer L.U.C XP de Chopard, la variante inicial sin pequeño segundero del XPS, fue publicado en 2006 con unas características idénticas a las actuales: caja ultra fina, lindo esfera minimalista y un calibre automático con micro-rotor. Siguiendo su estela, el nuevo L.U.C XPS da una caja de 40 mm de diámetro y contenido espesor de 7,20 mm que lo convierten en un reloj tremendamente entregado y muy cómodo de llevar, esta última una virtud que inclusive optimización ya que sus asas se han afinado y suavizado sutilmente. De igual modo, la carrura implementa un satinado vertical que contrasta con el pulido del bisel y la cara superior de las asas.

 

Chopard L.U.C XPS – oro gris

Pero es en la esfera donde los cambios resultan más visibles, adaptando algunos de las noticias que exhibía el L.U.C XPS 1860 Edition lanzado el año pasado. Mientras la versión en acero exhibe un dial blanco graneado, en las de oro gris y rosa son negra y plateada respectivamente, las dos con decoración rayos de sol. El mismo acabado es el que luce la esfera azul que implementa el L.U.C XPS de platino, para mí la preferible combinación viable.
Los sencillos índices rectangulares horarios de los anteriores XPS son sustituidos por flechas facetadas y con volumen, a los que se suma el número 12 y el cambio del clásico diseño de las manecillas dauphine al más exclusivo dauphine-fusée que forma parte del diseño de la colección de hoy L.U.C. Por último, el pequeño segundero cobra más importancia, tanto por recurrir a una manecilla más grande y facetada, como por exhibir un marcado perímetro circular del que antes carecía. Para remarcar la precisión de sus calibres certificados con el COSC, todas las ediciones del L.U.C XPS exhiben la denominación “Chronometer” bajo el logo de Chopard.

 

Chopard L.U.C XPS – platino

De la misma forma que se ajusta a sus orígenes, los L.U.C XPS implementan movimientos de carga automática por medio de micro-rotor y muestran una reserva de marcha de entre 58 y 65 horas por medio de su tecnología Twin de dos barriletes, algo verdaderamente increíble si poseemos presente el achicado espacio disponible: su espesor es de sólo 3,30 mm.
Los tres calibres usados son los L.U.C 96.50-L para el modelo en acero, el L.U.C 96.12-L para las ediciones en oro, y el L.U.C 96.01-L para el espectacular platino. Exactamente, el L.U.C 96.01-L tiene el honor de ser el primer calibre nativo de la manufactura Chopard de Fleurier en 1996,  cuya calidad viene avalada por el respetado Punzón de Ginebra. De él derivan los otros dos mecanismos. El L.U.C 96.12-L es prácticamente idéntico a fácil vista, pero un elemento que los distingue rápidamente es que no dispone del sistema micro regulador de cuello de cisne, uno de los requisitos técnicos necesarios para elegir al Punzón de Ginebra que sí podemos encontrar en el L.U.C 96.01-L. En cambio, el L.U.C 96.50-L prescinde también de su rotor de oro y de su arquitectura, lo que le comporta que pierde una pequeña parte de la reserva de marcha que ostentan sus “hermanos mayores”, quedándose en unas también magníficas 58 horas. Evidentemente, estos cambios se hacen para mejorar y reducir el coste del mecanismo, lo que unido al uso del acero en la caja y al más sencillo acabado de la esfera, consigue poder prestar una altísima calidad a un precio más que razonable.

Calibre L.U.C 96.50-LCalibre L.U.C 96.12-LCalibre L.U.C 96.01-L

 

También cabe resaltar que la versión en platino y la de acero implementan la útil función de fecha por medio de una discreta ventanilla localizada a las 3 horas, una complicación que ya implementaban dos ediciones destacables, los L.U.C XPS Poiçon de Genève 125 Anniversary Edition y L.U.C XPS Poiçon de Genève. El contenido tamaño de la ventana con la correcta decisión de que el disco de fecha muestre el mismo color de la esfera (blanco o azul) resultan decisivos para que esta indicación se integre muy bien en la esfera. A eso que no le acercamiento mucha explicación es a la decisión de Chopard de no equipar esa complicación en los dos L.U.C XPS con caja de oro, salvo que desee abrir el abanico de opciones al cliente ofreciendo referencias con y sin fecha. Si este fuera el fundamento tampoco lo veo muy lógico, puesto que las tres configuraciones juegan ligas de precio muy diferentes.

Chopard L.U.C XPS – aceroChopard L.U.C XPS – oro rosa

 

Chopard L.U.C XPS – oro grisChopard L.U.C XPS – platino

 

La versión en acero (ref.168591-3001) se sitúa en 7.900 CHF, en tanto que las de oro rosa (ref.161948-5001) y gris (ref.161948-1001) suben hasta los 15.160 €. El platino (ref.161946-9001) en cambio se aleja a 24.600 CHF. Al cambio de hoy estas cifra corresponderían, a falta de confirmación oficial, a 6.880 €, 13.215 € y 21.470 € respectivamente.
¿Cómo se sitúan estos costos en relación a los anteriores L.U.C XPS?. Ya que precisamente abajo en su versión de acero, aunque todo tiene su explicación. Tomemos como referencia el L.U.C XPS 1860 Edition anunciado el año pasado: con un precio de venta de 8.290 €, es un 20% mayor a los 6.880 € del nuevo modelo. La distingue la podemos encontrar dentro suyo, puesto que pasó de usar el calibre L.U.C 96.03-L con micro rotor en oro de 22 quilates a implementar el L.U.C 96.50-L con el micro rotor fabricado en lo que sospecho que es tungsteno y una reserva de marcha inferior. Evidentemente todo tiene un precio, y Chopard ha considerado que resulta positivo rebajar un poco la calidad final de esta versión para lograr ofrecerlo a un precio bastante más competitivo que se candidatea como el nivel de entrada a los L.U.C,  lo dejan a un nivel impensable hace unos pocos años atrás.

 

Chopard L.U.C XPS – oro gris

Clásicamente lindo, sobrio, ultra-fino, cómodo, interesante, legibilidad impecable, acabados impecables, precisión certificada, carga automática por micro-rotor, dos barriletes, 58 horas mínimas de reserva de marcha… Si a este compendio de virtudes le sumamos una increíble relación calidad-precio que comienza abajo de los 7.000 €, comprenderéis porqué tenemos la posibilidad de asegurar sin temor a equivocarnos que Chopard pertence a las firmas que mejor están haciendo su trabajo.

P.D.: Si se deciden a crear una versión que mezcle la caja de acero con la esfera azul… por favor, vayan reservándome uno, gracias.

Más información: Chopard.es

 

La perfección de la distinción clásica Argentina por Service Argentina

Omega Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch”

Omega Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch”

 

2017 es un año en el que coinciden tres aniversarios para el que, prácticamente con toda seguridad, sea el más popular de los agentes británicos de siempre. Exactamente, se cumple medio siglo de la película “Solo se vive dos veces”, 4 décadas de “La espía que me amó” y nada más y nada menos que veinte años del film “El mañana jamás muere”.

Estas tres películas tuvieron un común denominador: Bond lució el traje oficial de la marina de guerra. Como no podía ser de otro modo Omega, reloj oficial desde que en 1995 el agente 007 luciera por primera oportunidad en su muñeca un Seamaster en “GoldenEye”, ha amado explotar la posibilidad para publicar dos ediciones limitadas del reloj que ha bautizado como Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch”.

 

Seamaster de “GoldenEye” (1995)

Este guardatiempos fue anunciado en el transcurso de un acontecimiento celebrado el pasado 5 de julio en Londres – por supuesto – y que fue conducido por Raynald Aeschlimann, presidente y director ejecutivo de Omega, y Michael G. Wilson, productor de las películas de Bond.

El Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” toma forma bajo una caja de acero de 41 mm de diámetro y se basa en los colores blanco, azul y rojo de la Royal Navy, al tiempo que encajan con los que corresponden al nivel de Commander o Capitán de Fragata. El bisel es de cerámica azul con la escala de inmersión en Liquidmetal® y con el segmento correspondiente a los quince primeros minutos en caucho de color rojo.

El contraste del rojo y el azul del bisel con el blanco de la esfera resulta demasiado interesante, más sabiendo el acabado que muestra esta última debido al material en el que está construida y que no es otro que la cerámica blanca pulida. Las tres agujas que recorren el dial de este “Commander’s Watch” repiten los colores azul y rojo. El primero en las agujas esqueletizadas y facetadas de horas y minutos, y el segundo barnizado sobre la de segundos centrales cuyo contrapeso reproduce el logotipo 007 de la pistola. La nitidez en la recurrente distribución de las advertencias de los Seamaster se ve reforzada en esta ocasión por una combinación cromática difícil de hacer mejor desde el criterio de la legibilidad.

La última de las advertencias incluídas sobre la esfera de este Seamaster es el recurrente fechador por ventanilla de varios de los modelos de esta colección. Aunque en esta ocasión Omega lo usa también para añadir un guiño agregada a los colores del traje de la Marina Real Británica: números azules sobre fondo blanco. ¿Y el rojo? El rojo lo vamos a poder hallar únicamente en uno de los numerales del fechador. ¿Adivináis cuál? Sí, acertadamente, el 7.

El fondo de la caja monta un cristal de zafiro que deja al descubierto el calibre albergado, el Omega 2507, con un rotor que reproduce los galones de Commander de la Royal Navy. La correa primordial de este reloj es una NATO de poliamida cuyas bandas apelan, otra vez, a los colores que podemos encontrar en el resto de la parte, aunque sustituyendo el blanco por el gris. Me atrevería a decir que este cambio hay que a la obvia propensión que tiene el color blanco a ensuciarse frente a lo bien que el gris soporta este problema.

La caja donde se muestra el Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” reproduce el diseño de los estuches con los que se entregaban las medallas militares e tiene dentro, de forma agregada, un brazalete metálico en acero y una utilidad para hacer más simple el cambio de correas.

 

Más allá de que en todo el artículo les he hablado únicamente de la versión en caja de acero de este reloj y que se producirá en edición limitada a 7.007 piezas, existirá una segunda serie – limitada a únicamente 7 ejemplares – que tomará el oro amarillo como material de construcción de la caja. Bien, de hecho vuelvo a faltar a la realidad, puesto que durante este año se celebrará una subasta benéfica donde se ofrecerán al mejor postor tres modelos del “Commander’s Watch”: uno de los 7.007 en caja de acero – exactamente el que lucirá el número de serie #007 – uno de los tres que tienen dentro la serie en oro amarillo y, al final, una parte única en caja de oro blanco.

 

 

Omega Seamaster Diver 300M “Commander’s Watch” Argentina por Service Argentina

LONGINES Vuelo rasante hacia los años

Vuelo rasante hacia los años 30 by ServicioTecnico.com

 

La firma de Saint Imier nos muestra una exclusiva referencia Heritage que recupera la estética de los relojes de aviador de los años 30, el Longines Avigation BigEye, caracterizado, además de por su inigualable legibilidad, por los dos enormes pulsadores cronográficos y un totalizador de minutos sobredimensionado.

Longines y la aeronáutica

La relación de Longines con el planeta de la aviación se remonta 100 años atrás; ya en 1919, la marca es nombrada proveedor oficial de la Federación Aeronáutica Internacional debido al avance de instrumentos de navegación de enorme precisión y de alta fiabilidad, cronometrando los récords revueltos por estos aventureros de los cielos, en especial a través del Director de Longines en USA, John P. V. Heinmuller. Ocho años más tarde, en 1927, el Comandante P. Van Horn Weems de la Armada estadounidense lleva a cabo el “Weems System of Navigation”, una sucesión de aparatos de navegación desde los cuales, con Longines, elabora un reloj de disco rotativo que facilita al usuario concordar la aguja de los segundos con una señal GMT, fundamental para la navegación: el Longines Weems Second-Setting Watch. En 1935 se registra una patente para este reloj.

 

Charles Lindbergh

También en 1927 sucedió una de las hazañas más destacables en la narración de la aeronáutica: Charles A. Lindbergh al atravesar el Atlántico Norte desde Nueva York hasta París, en solitario y sin escalas, pilotando su avión Spirit of Saint Louis. Lindbergh ideó un instrumento de navegación cuya realización le confía a Longines. Usado adjuntado con un sextante y un almanaque náutico, el reloj Lindbergh de Ángulo Horario, apoyado en el modelo Weems desarrollado en 1927, facilitó a los aviadores el cálculo de la longitud que, adjuntado con la latitud, les ofrecía su situación geográfica precisa.

Longines Avigation BigEye

Como correspondía al hecho de ser considerado un instrumento, la caja de la referencia original se encontraba fabricada en acero, el mismo material usado en esta reedición. Con 41 mm de diámetro, su acabado satinado general se complementa con un angosto bisel pulido, aunque ésta no es su primordial singularidad, una definición reservada para los sobredimensionados pulsadores cronográficos localizados en la carrura derecha a las 2 y 4 horas. Más “altos” que los comunes pulsadores, tenían la función de hacer más simple su uso a los pilotos inclusive si llevaban los gruesos guantes de piel para evadir el frío en altura.

 

Manteniendo la geometría abombada vintage, la esfera se nos enseña a través de un fuerte cristal de zafiro con régimen antirreflectante que se complementa con una posterior ciega grabada y una correa de piel envejecida de color marrón. El único “pero” se lo pongo a la hermeticidad, unos 3 bares (30 metros) que resultan un poco pocos en caso de querer usarlo en medio acuático.

 

Bajo una simple minutera perimetral, la esfera de fondo negro muestra numerales arábigos en las posiciones horarias, todos ellos recubiertos con Super-Luminova, precisamente dominados por las tres subesferas: pequeño segundero a las 9, totalizador de 12 horas a las 6, y totalizador de 30 minutos a las 3 horas. Exactamente, es este último elemento el que más nos llama la atención del reloj por su enorme tamaño, un 20% mayor a los otros dos, y es el que le otorga nombre: BigEye. Puede gustar o no, pero lo que no podéis denegar es que le adjudica una asimetría muy especial a la vez que discreta que lo distinguen de la multitud de referencias con características estéticas semejantes que logramos hallar en el mercado.

 

En el interior del Longines Avigation BigEye late el en la actualidad mejor mecanismo de Longines, el  calibre automático L688.2 (ETA A08.L01), un cronógrafo de rueda de pilares y embrague vertical con piñón oscilante. Con un diámetro de 13¼ líneas, vibra a 28’800 alternancias por hora y tiene una reserva de marcha de 54 horas.

 

Calibre L688-2

 

Vuelo rasante hacia los años 30 por Service Argentina

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker Argentina

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker Argentina

 

Con una inspiración que se retroalimenta, a Bell & Ross le encanta llevar su pasión relojera al planeta de la agilidad máxima. Una muestra de ellos es su nuevo coche Bellytanker, que continúa la fenomenal línea de vehículos que lo preceden: la moto B-Rocket y el superdeportivo Aero GT, interpretados con los BR 01-94 y BR 03-90 B-Rocket, y los BR 03-92 y BR 03-94 AeroGT respectivamente. Relacionado con este nuevo coche, Bell & Ross ha publicado dos nuevos relojes, los BR V1-92 y BR V2-94 Bellytanker.

 

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker

Originario de los años 40 y cincuenta, el término belly tank se refería al principio a los tanques de emergencia instalados en el vientre de los aviones de combate que les permitían prolongar el tiempo de vuelo, actuando como una pila de combustible portátil que podía desprenderse una vez vacío.
En el instante en que comenzó la Segunda Guerra Mundial, las carreras sobre los lagos de sal eran pasatiempos populares entre los fanáticos de la agilidad. Bill Burke fue uno de ellos antes de sumarse al ejército para pelear en la Segunda Guerra Mundial. Al ver la forma de los tanques de combustible de los aviones de combate, Burke recordó lo que otro piloto, Bob Rufi, había intentado antes de la guerra con la construcción de un coche de carreras con un cuerpo de manera semejante a su diseño fusiforme, por lo cual se le ocurrió la iniciativa de utilizarlos como carrocería.

 

Belly tank de un avión de caza americano (1943)

Cuando acabó el conflicto compró un pequeño tanque de ala de un P-51 Mustang por 35 dólares, encajándolo sobre un chasis y  alimentándolo con un fuerte motor V8 delantero para convertirlo en un coche de carreras con la capacidad de competir en las pruebas de agilidad organizadas en los enormes salares del oeste americano, como el mítico Salt Lake de Bonneville, Utah. Sin darse cuenta, había desarrollado el primer Bellytanker de todo el mundo. Bill Burke continuó construyendo vehículos basados en los tanques más enormes de un avión más rápido, el Lockheed P-38. Esta ediciones posteriores son los modelos en que Bell & Ross se ha apoyado para diseñar su vehículo, situando el motor en la parte de atrás del tanque.

 

Primer Bellytanker fabricado por Burke en 1946

Como hemos dicho, el Bellytanker no viene solo, puesto que Bell & Ross  ha desarrollado los BR V1-92 Bellytanker y BR V2-94 Bellytanker. Los colores seleccionados para el primero de ellos evocan la paleta cromática del bólido: el cobrizo metálico de la esfera reproduce el tono de las llantas, mientras el negro usado en la línea de la escala de minutos recuerda la nariz del vehículo. Por último, el acero de la caja, cantidades, índices y agujas rinde homenaje al metalizado gris de la carrocería.

La novedosa colección Bellytanker adopta la caja redonda de los Vintage presentados en la pasada feria de Baselworld en sus dos ediciones, un tres agujas y un cronógrafo. Respecto al primero cabe resaltar que Bell & Ross eligió por la más grande discreción y distinción de los 38,50 mm del BR V1-92 frente a los más de deportes 41 mm del BR V2-92. Su caja de acero pulido y satinado acoge una esfera de color cobre con cantidades e índices metálicos aplicados situados sobre un anillo negro perimetral que tiene dentro la escala de segundos. ámbas manecillas de tipo bastón de horas y minutos están facetadas y llevan aplicación de material luminiscente, mientras la delicada trotadora central recurre a un contrapeso triangular que nos recuerda la forma de avión. Por último, la pequeña ventana redonda de fecha está en su posición recurrente a las 4:30.
En su interior late el calibre automático BR-CAL.302 (ETA 2892). Con un precio de 2.300 €, el Bell & Ross BR V1-92 Bellytanker se distribución con una correa de cuero marrón.

 

Bell & Ross BR V1-92 Bellytanker

Por su lado, el cronógrafo se da como la versión más deportiva. Con una esfera del mismo tono cobrizo se disponen dos subdiales negros que corresponden a los totalizador de 30 minutos a las nueve y pequeño segundero a las 3 horas, un color que se reitera en el anillo de la escala. Pero la primordial novedad de esta versión es el bisel taquimétrico, que por primera oportunidad en la colección Vintage V está llevado a cabo en acero. Acompañado con los pulsadores roscados y los protectores de corona, el bisel de acero y la esfera cobriza constituyen un grupo muy coherente que no sé si se hubiera conseguido de haber establecido el bisel con aro de aluminio negro del primigenio BR V2-94 Black Steel.

 

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Brindado también con una correa de cuero marrón, la preferible versión es la que recurre a un brazalete metálico, tanto por su estética como por la polivalencia que éste le da, habilitando a su dueño a poder explotar su hermeticidad de 100 metros. Además, la distingue entre las dos configuraciones es bien poca: 3.990 € con correa de cuero frente a los 4.300 € con armis de acero.

 

Bell & Ross BR V2-94 Bellytanker

Más información en Bell & Ross.com.

 

Bell & Ross BR Vintage Bellytanker Argentina por Service Argentina